martes, 19 de mayo de 2009

Pide a tu espíritu que vuelva

Cuántas veces desde la montaña
miraste al vacío.
Dejaste la vista perderse
en el infinito.
Cuántas, de esas veces,
se tambalearon tus piernas
al tocar el límite del camino.

Cuántas sombras
pasaron como nubes
sobre tú cabeza.

Era un día, donde
a cada paso,
se extiendían los precipicios.
Un día, donde ni pisando fuerte,
dejabas huella.
- Cómo vela rota en la tormenta.

Cuándo das la vuelta y no ves nada.

Qué hiciste,
cómo tiraste los días y las noches
que ya han pasado.
Que desbordó tú espíritu,
que salió veloz por tu boca
dejándo seca tu alma.

No malgastes ni uno solo
de los días que vienen,
no te lanzes,
no hagas nada de lo que ahora piensas.

Mira en tu fondo,
muy adentro
y pide humildemente a tú espíritu que vuelva.
Comienza
y cierra el cajón de lo que fue de tí,
porque hay más mares,
porque hay más vidas,
que te esperan,
porque hay otros mundos,
que te merecen,
porque simplemente
esta es tú vida y la tienes que vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario